Las métricas importantes incluyen efectivo e inversiones a corto plazo, activos totales, activos corrientes, pasivos totales, pasivos corrientes, deuda a largo plazo, patrimonio de los accionistas, ganancias retenidas, inventario, cuentas por cobrar, capital de trabajo, ratio de liquidez corriente, ratio de prueba ácida, relación deuda-patrimonio y rentabilidad sobre el capital. Los inversores suelen revisar todo esto en conjunto, en vez de guiarse por un solo número.